martes, 30 de junio de 2009






















martes, 26 de agosto de 2008



Habia pasado mucho tiempo. Tiempo, es la palabra más benevola que puedo encontrar. Carmen, cansada de verme en ese estado, me obligó a salir a tomar un poco el aire. Respirar algo que no fuera esencia de derrota o victimismo. cogió de la libreria 2 libros, llenó la mochila con bocadillos, agua y su sonrisa.
Hora y media más tarde, estabamos en la entrada del monasterio; y mientras recorriamos las estancias, empezó a leer en voz alta. La sonoridad de las camaras hacía del relato una singular experiencia.
"Leyendas y Narraciones" fué el libro escogido y el relato que nos acompañó "el gnomo". :

"Las muchachas del lugar volvían de la fuente con sus cántaros en la cabeza. Volvían cantando y riendo con un ruido y una algazara que sólo pudiera compararse a la alegre algarabía de una banda de golondrinas cuando revolotean espesas como el granizo alrededor de la veleta de un campanario.

En el pórtico de la iglesia, y sentado al pie de un enebro,estaba el tio Gregorio. El tio Gregorio era el más viejecito del lugar. Tenia cerca de noventa navidades, el pelo blanco, la boca de risa, los ojos alegres y las manos temblonas. De niño fue fastor; de joven, soldado. Despues cultivó una pequeña heredad, patrimonio de sus padres, hasta que, por último, le faltaron las fuerzas y se sentó tranquilamente a esperar la muerte, que ni temía ni deseaba. .....

....Las muchachas, al verlo, apresuraron el paso con ánimo de irle a hablar, y cuando estuvieron en el pórtico, todas comenzaron a suplicarle que les contase una historia con que entrener el tiempo que aún faltaba para hacerse de noche, que no era mucho, .....

....-No os contaré una historia, .... Os daré un consejo. .....

.....-¡La noche!. ...... -Cuando el Moncayo se cubre de nieve, los lobos, arrojados de sus guaridas, bajan en rebaños por su falda, ..... pero no son los lobos los huespedes más temibles del Moncayo. En sus profundas simas, en sus cumbres solitarias y ásperas, en su hueco seno, viven unos espíritus diabólicos que durante la noche bajan por sus vertientes como un enjambre, y pueblan el vacío y hormiguean en la llanura, y saltan de roca en roca , juegan entre las aguas o se mecen en las desnudas ramas de los árboles. Ellos son los que aúllan en las grietas de las peñas; ellos.... Entre estos espíritus, .....los hay de diferentes naturaleza ..... Los más peligrosos, sin embargo, los que se insinúan con dulces palabras en el corazón de las jóvenes y las deslumbran con promesas magnifícas, son los gnomos. ......

"Leyendas y Narraciones" Gustavo Adolfo Bécquer.